ATESORA EL TAO EN EL CORAZÓN
El sistema taoísta para el desarrollo interior es una disciplina mental en la que cada pensamiento responde sólo al Tao, la unidad del universo.
Si la mente no es disciplinada y clara la existencia humana es una inagotable fuente de problemas, de insatisfacciones y de infelicidad. Decía un antiguo proverbio sufí: “los tontos mantienen negligentemente la vela encendida durante el día y, al caer la noche, se lamentan y preguntan por qué no tienen luz?. La atención sobre nuestros pensamientos, palabras y acciones son fundamentales para alcanzar un estado personal equilibrado.
El Tao es la fuerza de universo. Ello significa que todas las cosas están enraizadas en el Tao. Aquel que no se aparta del Tao vive sin fragmentación.
El Tao es la raíz de todas las cosas, pero todas las cosas no son el Tao. Las cosas están sujetas a los cambios pero el Tao no varía, porque es el cambio mismo.
Dedicar tu valiosa mente a las preocupaciones y trivialidades de la vida es desperdiciarla. Así que no te pierdas en los detalles. En tu vida siempre habrá cosas que te gusten o no hacer, pero observa que siempre representan pequeños detalles de ella. La vida es un todo, sólo si te apegas a los pedazos te vuelves limitado, superficial y parcial. No dejes que tu inigualable vida se vea fragmentada por intereses mundanos. No vivas por ellos y dejarás de sentirte carenciado.
Una persona en armonía con el Tao alcanza una vida plena porque vive en la plenitud y no en imágenes, conceptos, ilusiones, ni en nada que ocupe la mente. Sé alguien que atesore su propia fuerza y no una persona que, a cada paso, socava su propia vida con pensamientos, actitudes y conductas destructivas. Sé una persona que no llega a “robarse a sí misma”. El Tao no puede ser enseñado a personas cerradas y arrogantes porque sus mentes guardan un ladrón: viven atadas a la ignorancia y a las limitaciones de sus propios caprichos.
El Tao es la fuente última, el origen no creado de todas las cosas. No hay un creador del universo, ni una determinada estructura o leyes que existieran de antemano, entonces, tan sólo, había la energía primordial.
Las cosas se manifestaron a través de la espontaneidad. La espontaneidad y la flexibilidad son las manifestaciones de lo vivo. La rigidez, la manifestación de lo muerto.
Desgraciadamente , en la actualidad, las personas han perdido la espontaneidad natural como resultado de vivir inmersos en la rivalidad y la competitividad de la sociedad moderna.
Las presente entrega (cómo las que seguirán en la serie) son resúmenes e
interpretaciones personales del libro: “El
Tao de la Vida Cotidiana” (guía para el desarrollo personal) de Hua Ching Ni.
La pintura digital es de Miguel Lo Coco
Próxima entrega: La Teoría del Cero
Próxima entrega: La Teoría del Cero

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